La noche se avecinaba y yo, camino a la casa de mi padre, pensabaen Apolo reuniendose con Jacintoahora que la su labor de iluminar la tierra estaba por terminar. las aves daban su ultimo canto y yo cada vez mas cerca. la capa escarlatase movia con el viento y a lo lejos unamujer seacercaba, erami madre, quien venia a comunicarme los deseos de mi padre.
- ha habido un cambio de planes, hijo - dijo mirandolo dulcemente.
- digame cual es - respondio.
- tu padre ha sido invitado a una celebración de mascaras en palacio yquiere que lo acompañes, dice que es momento de que entres en sociedad.
- es que acasomis deseos no importan, sirvo a mi patria, soy un guerrero comolos demas, pero no puedo elegir yo el rsto de mi camino.
- no reacciones asi, hijo - lo acariciocon ternura- es solo una fiesta, no tienes porque sentirte presionado. ademas, te ayudara mucho elrelacionarte, quizas asi, alguien pueda notar lobueno que eres y pueda elegirte.
- que necesidad tengo de ser probado una vez maspor alguien deseoso de carne.
- no pienso discutir contigo, andros.debes ir.

la noche avanzó sin presura, como meditando su transcurrir, pero no habia salida tenia que asistir o su orgullo y el de su familia se verian afectados. se encontro con su padre en la entrada de palacio, se vieron directamente a los ojos y entraron sin dirijirse palabra. los cuerpos espartanos relucian fervorosos a la luz de las antorchas; la hermosura y perfeccion de un joven espartano por la semi oscuridad que brindaba la noche no se veia disminuido, en contrario, ese juego de casioscuro llenaba de mistica sus erotizados cuerpos en honor a los dioses quienes deleitaan su vista con la armonia de su obra y gracia.
- este es mi hijo andromaco - decia su padre con fingido orgullo.
-muchos me llaman andros- conteste brindale la mano al conocido de mi padre.
CONTINUARA

ERASTÉS