me he despertado
tan humanamente sexual,
como siempre,
en las muestras de cuerpo erecto,
en la humedad de lo intimo,
con el recuerdo de un sueño
rojo vivo.
estabamos envueltos,
en sabanas y en cuerpo,
y nuestra comunion carnal
probamos lo propio;
intercambio corporeo,
muestra de los placeres ocultos.
me retorcia,
por tus manos, tus besos,
y tus encantos;
visitando el fuego de los infiernos,
alencontrarme dentro,
al intercambiar fliudos,
al suspiro largo,
al gemido entrecortado.
mezcla de amor y lujuria,
besosy caricias casi prohibidas.
esta noche te estare esperando.
nos encontraremos,
aunque en sueños,
para amarnos en lo inimaginable.
esta noche estare esperando...
a la tarde en la que pueda verte,
y darte muestra de los sueños...
... hechos carne.
FENIX DE ALAS NEGRAS





quien sea que inspira ese poema debe tener un gran sex appeal o un gran paquete entre las piernas . . . jeh. . .
saludos
Bueno que suerte tiene el que inspira todo lo que dices en ese poema, no se que pasara cuando os junteis!!!!! saldran chispas, saldran cohetes, ......
pero que bonito tener a alguien para soñar, para amarlo, para desearlo.... y sobre todo tener a alguien como tú que diga todas esas cosas. Besos
hacen que me sonroje... jejeje EUDOXIA y ESTRELLA VERDE ... nada dificil de creer. muchas gracias por los comentarios.
EUDOXIA, no puedo decirte mucho de la realidad pero si puedo afirmar el hecho de pasar unas muy buenas largas horas XD ... jejeje.
ESTRELLA VERDE, en eso tienes mucha razon. besos para ti tambien.
Nos leemos.
ME ENCANTA ESA PARTE DE "HUMANAMENTE SEXUAL" ME CALENTADO CON SOLO LEERLO Y BIEN DICE ESTRELLA VERDE QUE SUERTE TIENE QUIEN TE INSPIRA A ESCRIBIR ALGO TAN BELLO Y SENSUAL AL MISMO TIEMPO.
BESITOS
es un placer recibir tus comentarios ATHENEA
Ha sido dura y lenta esa batalla
nos hemos encrespado los dos hasta la sangre
tus dedos, mis dedos, como espuelas se clavaron
entre nuestra piel y nuestra carne.
Honda lluvia humedeció nuestros sexos,
la sed de nuestros cuerpos musculados.
Nunca vimos juntos tanto fragor entre los labios.
Cerca de ti, yo vencido, tu vencido,
entonamos la canción del inminente despido,
la dulcisima canción de la derrota.
Nuestras lanzas en batalla se han fundido,
en amor, sentimientos y añagazas.