
Ya habían pasado tres días desde q se separaron y cuando querían creer q todo era un error, lo que habían visto los hacia dudar y terminaban pensando “así es mejor”; aunque fuese una mentira.
El timbre del apartamento sonó. André estaba dentro pero no quería ver a nadie. El timbre dejo de sonar y no mucho después lo hizo el teléfono.
- alo
- se q estas ahí, ábreme la puerta
- esta bien – se levanto a abrirle la puerta a su prima. Apenas se vieron ella lo abrazo.
- Ya me entere ¿estás bien?
- No
- Pregunta tonta ¿Como paso todo? – André le contó con detalles lo sucedido.
- Ay primo! Ya ves, deben haber cometido algún error. Voy a hablar con el para que …
- ¡No! Si quiere estar con otra persona esta bien... ya no puedo hacer nada.
- De q hablas no ves q todo es un error
- Tal vez, pero ahora esta con otro.
- Pero tu lo amas – le exigió.
- Lo se.
Continuaron hablando durante largo rato, finalmente Natalí tenia q irse.
- por cierto me olvidaba estas son las invitaciones para la fiesta de la revista.
- Pero esto es en pareja
- Tienes q ir como sea. Van a estar los ejecutivos mas importantes del medio, así q tienes dos días para arreglarte con Diego. Bueno me voy primito. No te preocupes todo va a salir bien.
El día de trabajo se hizo largo y pesado para Diego. Cuando llegó a su hotel en recepción le alcanzaron un sobre. Era la invitación a la fiesta de la revista para la cual trabajaba André. En ese momento recordó cuando le comento sobre la fiesta, tenían planeado ir juntos, eso lo entristeció.
Durante los días faltantes para la fiesta los dos estuvieron incomunicados, no se llamaron ni se buscaron, ni siquiera abrían sus correos por miedo a encontrarse. Diego estuvo pensando mucho la situación, decidió asistir a la fiesta y es q por lo menos debían hablar; una relación de tanto tiempo no podía acabar de esa forma.
El día de la fiesta ya todo estaba listo se esperaba fuese todo un acontecimiento. Poco a poco los invitados fueron llegando, las cosas marchaban a la perfección. Diego llego ala fiesta como lo tenia planeado, pero André no estaba así q decidió esperar. “ojala no haya decidido faltar” pensó.
La respuesta llego de inmediato, André estaba en la entrada saludando a los invitados y compañeros de trabajo. Diego se le acercaba avanzando entre el publico, pero se detuvo en seco cuando lo vio bien. André estaba con un acompañante poco agradable para él: Ángel.





Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados