
En el estudio un par de ojos se abrieron, miraron alrededor, eran las seis y cuarto; momento de despertarse.
- amor despierta vas a llegar tarde
- quiero dormir un poco mas – se acerco mas a su amante – quédate un rato mas.
- Yo entro después pero a ti se te hace tarde – se sentó – si no alistas a hora no vas a llegar a tiempo.
- Voy a llamar para decir q estoy… - el celular comenzó a sonar - ¡q fastidio! – André se levanto y tomo el celular q estaba al lado del computador – alo, a hola, si claro; ok gracias; cuídate, bye.
- Quien era? – pregunto Diego
- Era del trabajo – le dio la espalda y comenzó a ordenar unos papeles.
- Ok – había algo raro en su comportamiento – q sexy – André se había colgado un cámara al hombro, esté había olvidado q estaba desnudo – cambie de opinión quedémonos un rato mas – André se acerco y le dio un beso.
- Lo siento pero ya debo irme.
- Esta bien, se q debes irte.
- No te preocupes mañana es mi día libre y no pienso dejarte salir – le sonrió picadamente y se volvieron a besar.
No mucho después André había salido del apartamento y diego pensó en arreglar la casa antes de salir. Las prendas tiradas en el piso del baño y las sabanas de la habitación; había q limpiar. Cuando hubo terminado el tiempo el tiempo le jugo una mala pasada, debía apurarse para llegar a tiempo al hospital.
Se alisto lo mas rápido posible, tomo todo lo q necesitaba y salio del apartamento. Minutos después en la carretera, conducía rápidamente hasta que en la intersección de dos calles, ha mitad de camino, una luz roja lo detuvo y al ver a los lados vio no muy lejos a André caminando al lado de una mujer a quien desconocía. Decidió llamarlo por móvil.
- alo – diego lo vio sacar el celular y contestar.
- Hola amor, q haces – se reía.
- Ya en el trabajo mi vida.
- Q curioso por q justo… - se callo de inmediato cu8ando vio a André junto con su acompañante entrar a una casa con un letrero de “Hostal” en la entrada.
- Q pasa amor? – pregunto André.
- Nada, nada – salio de su trance – solo llamaba para ver como estabas.
- Estoy … - Diego ya había colgado.
André no entendía lo q había pasado “bueno ya me lo contara en casa” pensó. Entro a una zona llena de cables y cámaras, frente a ellas veía la replica exacta de un dibujo para el comercial.
- perfecto – dijo – dile a todos q vamos a empezar.
- Claro señor – contesto la muchacha con la q había entrado.
Así paso el resto del día con una impresión falsa para uno y un desconocimiento para el otro. Los actos serian otros, las miradas serian incrédulas y frías; la armazón q se hizo fuerte tanto tiempo se derrumbaba rápidamente.
Era de noche, André conducía camino al apartamento pensando en lo cerca q estaban de su aniversario y todo lo q habían pasado hasta el momento. Llego y vio a una pareja abrazada junto a una camioneta y algunas maletas. No lo había notado en un comienzo, cuando bajo del carro se dio cuenta q uno de ellos era Diego.
- Interrumpo algo? – dijo entre sorprendido y celoso
- Sí, me voy – Diego tenia los ojos rojos y vidriosos pero con una expresión de molestia.
- A donde vas?
- Lo mas lejos posible
- No entiendo q a pasado
- No te hagas el idiota conmigo ya tuve suficiente – el joven q estaba a su lado lo abrazo
- Quien es el! – su expresión cambio rápidamente a una expresión fría – por eso te vas, sales con otro.
- ¡Y q si fuese así a la larga no seriamos muy diferentes!
- ¡de q hablas!
- ¡vamonos! – subió al carro y lo miro con indiferencia.
- Está bien ¡lárgate! – con lagrimas en los ojos solo le quedo ver como partía su corazón sin motivos ni explicaciones.
Después de buscar por un largo rato Diego al fin había encontrado un hotel en el cual quedarse. No desempaco ni hizo otra cosa, solo se metió a la cama a pensar, al igual q André desde el apartamento, con una pregunta q les daba vueltas: “ habré hecho algo mal?”; le buscaban respuesta a la situación pero el dolor y las lagrimas no los dejaban pensar con claridad.





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